
Nuestro mayor acto de heroísmo es atrevernos a ser auténticas
Toda la vida quise ser mamá. En el mundo en el que crecí, no serlo simplemente no era una opción, y luego en la universidad entendí que sí existía esa posibilidad. Sin embargo, lo mío era una convicción y no una imposición social. Lo que yo no quería era ser únicamente mamá, porque en mi mundo, las mujeres eran solo cuidadoras. Pero como alguna vez le escuché decir a alguien, podemos escoger con qué parte de nuestro legado nos quedamos.

































